lunes, 22 de diciembre de 2014

¿Qué Tipo de Estudio Contable Necesitás?





Pregunta difícil.

Fundamentalmente porque depende de múltiples y disímiles variables.

Intentaremos en este artículo explayarnos sobre algunos puntos que creemos que condicionan e influyen en tu desarrollo profesional.

Es bien sabido que tu desarrollo profesional, a su vez, influye directamente en la estructura y organización funcional del estudio.

La única forma real de crecer es que la organización del estudio se adapte funcionalmente a tu desarrollo profesional para que puedas obtener la más alta producitividad, sino estarás condenado irremediablemente a "naufragar" en algún momento.

En estas cuestiones no existen “normativas” y los comentarios que se esbozan a continuación solo constituyen un marco de referencia desde donde cada uno pueda generar ideas y líneas de acción hacia lo que entienda que es su ideal de organización.


Factores que condicionan directa y/o indirectamente tu desarrollo profesional.
En principio identificamos tres grandes condicionantes:
- El mercado.
- Las necesidades de los clientes.
- El tipo de Estudio que quieras.


Análisis de cada uno de los factores.

Primer factor condicionante: El “mercado”.
Cada día es más complicado ejercer la profesión.

Por diversos motivos.

a) Exigencias burocráticas
Porqué los organismos de contralor (todos ellos) son una máquina de generar obligaciones burocráticas en la búsqueda de contar cada día con un mayor cúmulo de información que les facilite su labor.

Aunque uno duda si la cantidad excesiva de información no termina restando más que sumando.

Dicen que para esconder un elefante en una calle hay que liberar cientos de elefantes en la misma

En ese afán, los distintos organismos de contralor compiten en quien crea la norma más absurda generando regímenes de información por doquier y que muchas veces se superponen entre sí.

Ahora, que tiene que ver esta perorata con la organización del estudio contable?.

Simple, la mayor cantidad de tareas burocráticas redunda en mayores horas dedicadas a ellas y si queres progresar realizando el trabajo operativo de tus clientes tendrás que tener una estructura acorde a ello.

Caso contario, terminarás haciendo todas estas tareas que aceptarás los primeros años, tolerarás los siguientes y te saturarán los restantes.

El problema es que este trabajo no lo percibe y, por ende, no lo aprecia el cliente.

Simplemente porque no es una tarea útil.

No le agrega nada a su negocio y a su empresa.

Es hasta difícil que lo entienda si intentas explicárselo.

Por lo tanto es más difícil poder pedir aumentos de honorarios cuando surgen estas tareas extras.

Pero que a vos te suman horas o la necesidad de otro empleado.

Esto tiene una directa relación con el punto siguiente.


b) Mayor competencia. Lícita e “ilícita”.

Lícita.
Es importante la cantidad de nuevos profesionales que año tras año se suman al mercado.

Por dos motivos.

- Proliferación de nuevas universidades. Si las nombramos, seguro que algunas hasta no tenes noción de que existen.

- Mayor flexibilidad a la hora de aprobar.

Quién escribe, ex-docente universitario durante largos años puede dar fe de ello.


“Ilícita”
Idóneos varios que ante la inactividad de los Consejos y aprovechando algunos resquicios legales compiten por los mismos clientes con honorarios más bajos.

Estos dos limitantes producen un efecto pinza sobre el mercado que nos afecta por doble vía.
- Más carga horaria que no puede remunerarse como debería porque el cliente no le encuentra utilidad.
- Mayor competencia, que todo sabemos que implica inferiores honorarios.

Por lo consiguiente si queres progresar de forma aceptable deberás:
a) o bien ser “comercialmente exitoso” que te permita ampliar tu estructura sin afectar la rentabilidad.
b) o bien tener una productividad alta que te permita realizar en menos tiempo lo misma cantidad de tareas sin que ello afecte el nivel de excelencia de la misma.
c) o bien conseguir delegar en tus clientes la mayor carga de la parte burocrática administrativa que te permita dedicarte especialmente al asesoramiento.

En la situación a) necesitaras un estudio "grande", en la situación b) un estudio mediano y en la situación c) un estudio pequeño.

Si tu situación queda desdibujada con algo de cada uno de los escenarios probablemente vegetarás en el desarrollo de tu profesión obteniendo una rentabilidad que probablemente este por debajo del ingreso que obtienen algunos empleados sin título profesional y que se desempeñan en determinadas actividades laborales en donde tienen una representación gremial fuerte.


¿Qué podes hacer frente a esta realidad?

Destacarte o diferenciarte.

Destacarte.
Destacarte por brindar un servicio superior a la media. (No te destaques por cobrar honorarios bajos porque podrás tener clientes pero no tendrás ni tiempo para vos ni dinero suficiente).

Destacarte por hacerte conocido en tu medio por participar en organizaciones sociales y/o empresariales o cualquier ámbito de reunión de potenciales clientes.

Destacarte porque te especialices en un tema que te haga referente del mismo.

O por otros motivos más: Tener algún cargo docente, publicar artículos en revistas y diarios, aparecer en medios de comunicación, etc.


Diferenciarte.
Es muy amplia la cantidad de actividades posibles que puede desarrollar un Contador Público.

Pero la gran mayoría se limita a liquidar impuestos, contabilidad y sueldos. 

¿Especialista en aspectos Societarios? ¿Consultoría en proyectos de inversión? ¿Educación? ¿Asesoramiento financiero? ¿Manejo de carteras de inversión? ¿Reorganizaciones empresarias? ¿Costos? ¿Procedimientos administrativos? ¿Implementación de sistemas de gestión? ¿Análisis de mercado? , etc.


Segundo factor condicionante: Las necesidades de los clientes.
Aquel que logre identificar y dar respuestas a las necesidades de los clientes es quien tiene más posibilidades de crecer y a su vez puede ofrecer servicios adionales, y por consiguiente honorarios adicionales, que te permitan ampliar la estructura del estudio.

Si en cada reunión que tenes con tu cliente el hace hincapié en que no logra entender porque el negocio no le rinde lo que el cree que debería rendirle y te pide ayuda y vos le hablás que tenes que habilitar un nuevo punto de venta por el sistema abcefegz de facturación estás prestando un servicio pobre y limitado.

Cuando pueda te cambia.

Te suena la frase el cliente siempre tiene razón?

Modifícala: El cliente siempre tiene razón en el tipo de trabajo profesional que cree útil que realices.

Somos prestadores de servicios y por ello siempre hay que escuchar que necesita el cliente.

Que de hecho es quien nos paga.

Todo dicho.

Por supuesto tareas extras, honorarios extras.

Honorarios extras, crecimiento del estudio.

Y quizás formar equipos interdisciplinarios con nuevos empleados o con alianzas estratégicas.

Aquí aparece una limitación un tanto absurda: el miedo que en general tienen los profesionales de hacer participar a otro profesional para encarar un trabajo que por sí mismo no puede realizar.

Existe siempre ese temor a que hacer participar a otro profesional en la relación con mi cliente el día de mañana se quede con mi cliente.

¿Cómo se llama eso?

Inseguridad.

Si haces tu trabajo a conciencia y te relacionas con gente honesta nunca se te puede pasar pensar que exista un riesgo en la relación con tu cliente.

Es decir que si tenes ganas de escuchar a tu cliente y prestar tantos servicios profesionales como puedas intepretar que tu cliente necesita probablemente necesitarás tener un estudio multidisciplinario, caso contrario es si no te interesan esos servicios adicionales y solo queres liquidar impuestos y punto, hasta quizás podes hacerlo solo. 


3) El tipo de estudio que queres.

De que estamos hablando?

De cómo te sentís más cómodo trabajando.

3.1) Empleados
Te gusta tener empleados? Con cuantos empleados te sentís cómodo?

Habrá quienes quieren tener el gran estudio y no le preocupa tener la cantidad de empleados que ello requiera

Existen quienes quieren tener un estudio “boutique” con pocos y muy elegidos empleados. 

También aquellos que no tienen “paciencia” para lidiar con empleados y sus costos relacionados y se conforman con solo tener un asistente y un cadete.

Por último, los llamados profesionales de maletín, es decir que no quieren saber nada de empleados y lo hacen todo solo, sin empleados y sin estructura.

3.2) Socios
¿Te van las sociedades?

¿O pensas que las medias son solo para los pies?

¿Querés especializarte en un tema (impuestos) y no querés saber nada de (auditoría) probablemente necesites un socio.

¿Querés irte de vacaciones dos meses y saber que queda alguien que te cuidará el estudio como si fueras vos? (Siempre que se “banque” que te vayas dos meses) Necesitas un socio.

¿Querés decidir todo por vos solo y no compartir con nadie las decisiones sobre el manejo del dinero? Trabajarás sin socio.
  
Como verás no existe una  pauta universal de cómo debe organizarse el estudio contable.

De la interconexión de las distintas variables que fuimos desgranando en este artículo, y seguramente muchas otras que se nos escapan, surgirá el tipo de Estudio que será mas útil para el desarrollo profesional de cada uno.

Lo realmente importante es que, no obstante la dificultad de establecer con exactitud que tipo de estudio querés, hagas el “esfuerzo intelectual” de establecer ideales, objetivos y estrategias posibles para tener un “norte” hacía donde dirigirte, caso contrario avanzarás haciendo constantes procedimientos de “prueba y error”.

Hacer planeamiento estratégico (te acordás de la facu?), que te permita poner todo el esfuerzo y dedicación en búsqueda del objetivo final, porque lo peor que te puede pasar es cambiar de dirección a “mitad del río”.


Suerte y comenta tu realidad y tu experiencia.